San Agustín, Bonifacio y los últimos días de Hipona
En la primavera del año 430 los caminos que conducían a Hipona eran recorridos por una muchedumbre de fugitivos. Procedían de Mauritania y de Numidia, y llevaban consigo lo que habían conseguido salvar de la devastación. A sus espaldas avanzaban los vándalos de Genserico, que habían saltado de España...









































